jueves, 17 de diciembre de 2009

POCO MAS DE UN MES PARA VERNOS

Tras ejecutarse en Jerez hace dos días la primera “igualá” con vistas a preparar la Semana Santa que en 2010 nos espera, pienso lo poco que nos queda para vernos, para empezar; poco más de un mes, que pronto pasará para retomar el proyecto que empezamos hace ya cuatro años.
Tenía 22 años, y se me presentaba una tarea difícil, una “igualá” de veinticuatro hombres de corta edad, faltaban seis (lo cual ya era una fortuna), pero mi confianza en María Santísima y en este oficio que tanto nos gusta nunca me hicieron dudar que todo iba a salir bien.
Hoy, mirando cuatro años atrás, aun me cuesta resolver la duda de cómo conseguí afrontar aquello que de modo tan difícil se presentaba, llegando incluso a plantearme si dicha tarea la hubiese podido solventar de esa forma en la actualidad, pensando que la dureza del momento y la rebeldía por el final injusto de cofradías trabajadas anteriormente, fueron las armas más poderosas para ganar esa gran batalla, en la que un “palio maldito”, que de repente era lo peor para sacar de costalero, se enfrentaba al manejo de un grupo de niños, que paseaban, pasean y pasearán, la etiqueta de “niñatos” hasta el omega de los tiempos, impuesta ésta por un gran sector del público.
Vivimos en unos tiempos en los que programas como “Salvame”, en versión diaria o deluxe, tiene un poder de captación de atención elevado, y en nuestro ámbito no iba a ser diferente. Son muchos los que se empeñan en destruir esto con el estilo “Salvame”, costaleros que abandonan cuadrillas “malhablando” de las mismas, que se creen mejor que todo aquel que le pongas a su lado, y que por supuesto dan una importancia radical al color y estampado de su costal, en vez de si el material utilizado para ello es bueno y eficaz para el trabajo que se va a realizar. Todo esto son características sobrantes en la cuadrilla que formáis, en la que cierto es que se reúne gente muy diversa, pero con los conceptos básicos claros y bien fijos. Muchos se preocupan de apariencias sobrantes, olvidando que lo que nunca puede sobrar es empujar “parriba”, Dios ojala llegue esa moda otra vez, y los calcetines de “colorines” y lunares cojan la avenida hasta perderse en el más lejano de los horizontes.
Nuestra cuadrilla, como mi amigo Ripalda dice, tiene la columna vertebral formada, pero es hora de ir fortaleciendo extremidades; cierto es que la gente que siempre ha estado, sigue, y que va llegando gente con buena disposición, que se sienten en familia con nosotros y les gusta lo que hacemos. Y es que son muchos los motivos por los que seguir y trabajar; la amistad es uno de ellos, garantizar tres meses fijos al año de la misma no tiene precio; hacer un buen trabajo también lo es, en este mundo hay gente que intenta únicamente ser el mejor, cuando creo que lo verdaderamente rico es hacer un trabajo propio, con idiosincrasia, evitando así segundas partes ; otro motivo importantísimo, mi sobrina, el sobrino que Ripalda espera, los hermanos de Luis, el hijo de Curros, la hija de Almarcha, y un infinito alumnado de la Compañía de María, formando todos ellos el futuro de lo que defendemos.
Por todo lo anterior y mucho más, es un orgullo ser de ustedes, por como sois, por vuestra bondad, porque formáis una O llena de inmensas advocaciones, Estrella, Divina Pastora, Misericordia, Paz, Asunción, Concepción, Encarnación, Dolores, Auxiliadora, Rosario, Esperanza, y un largo etcétera de las mismas; porque si de futbol se tratara, Jose Ramón de la Morena os diría, yo te vi en Brunete y dije que llegarías lejos, como le dice a día de hoy al gran Iniesta, trabajador humilde exento de florituras y aditamentos sobrantes y prepotentes.
El tiempo pasa pronto, y queda poco más de un mes para vernos, mientras tanto, que mi cuadrilla de la O reciba el más fuerte de los abrazos.
Manuel Jesús Elena Hernández.

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