jueves, 18 de marzo de 2010

EL MOMENTO

El mínimo espacio de tiempo en que ocurre algo, el periodo en que sientes algo y quizás nunca volverá a repetirse, un fragmento temporal en el que te puedes sentir inmerso y que quizás, por qué no, marque tu vida o conduzca tu destino, la víspera, la duración ( sin duda alguna 7:36 s), una vida o un suspiro, cuarenta días de impaciencia, un año entero de agonía esperando el trabajo, hibernando así los nervios que acompañan a la circunstancia. Todo lo anterior citado son definiciones validas del Momento, pudiendo ser este término esbozado de forma muy subjetiva según vivencias, sensaciones y recuerdos. Piensa en varios momentos de tu vida y comprobaras que cada uno de ellos, puede ser clasificado según una característica, dureza, amargura, felicidad, prolongación, intensidad, etc. Elige momentos felices y piensa, recuérdalos y siente que los vuelves a vivir, seguramente no sabrás con cual quedarte. ¿Con que momento me quedo?, o mejor dicho, ¿en qué momento me quedo?, me quedo en el momento en que cruzo esa aduana llamada zambrana, la cual solo saben traspasar los vencedores, o mejor me quedo con cualquier momento en que voy con vosotros portando a María Santísima, cualquier momento en el que cuando miro a mi alrededor veo a nombres propios bien definidos en esa bendita oscuridad, me quedo en cualquiera de esas reviras eternas que nos desgastan las fuerzas ,y a la vez, aumenta nuestros gozos como si de blanca espuma se tratara. Podría quedarme con cualquiera de esos momentos sin tener la elección bien clara, y es lógico, ya que según recuerdo un momento me viene otro después que no se si es aun mejor, he de quedarme con el minuto 5 de Margot, o quizás debería quedarme con esos segundos en los que tiemblan las tablas de la Plaza del Arenal, Dios, son todos momentos tan claves que es imposible seleccionar. Quizás debiera quedarme con ese momento en que abro el sobre y leo lo que mi amigo, el que nos lidera, ha escrito para mi en un par de líneas, que siempre terminan igual, pero que cada año suma un numero, Virgen de la O 2007, Virgen de la O 2008, 2009… No se qué momento elegir, los recuerdo todos y son buenos, es ejemplo de ello cuando las notas musicales de Valle de Sevilla se disuelven en el aire que contiene mi calle Gaitan, calle de odas y victorias, Dios, Gaitan ……….. Y si elijo el sugus de sabor de piña, no, sin duda alguna lo mejor de esto es el momento en que nos cambiamos los sabores con una gran sonrisa. Es difícil elegir entre tantos momentos buenos, quizás podría resultar como elegido el momento en que “todos a una” buscamos el Bulevard; sin duda alguna en ese piso he escuchado la mayor verdad debajo de los pasos, “parapléjico o nada”, tres palabras que definen la lucha incansable que debemos de aplicar. Creo que mi momento, el elegido, puede ser cuando mis compañeros y yo dejamos el paso en su sitio, siendo sabido que dignamente y con la elegancia que a los vencedores caracteriza, hemos realizado nuestra tarea un año más, es un momento que engloba todos los anteriores y lo hace grande, y es que, ver las caras de mis amigos, con señales duras de pelea, brillo en sus ojos por alcanzar y lograr lo prometido y esperado, no tiene precio. Me quedo con cualquier momento, me quedo donde Dios quiera que me quede, pero solo le pido que sea con ustedes, y que sea de esta forma.

Un abrazo a todos y hasta dentro de 13 dias.
Firmado: uno de vosotros.

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